Centro de Documentación de Canarias y América
Publicado el 24/10/2018

Intemporales «Día Internacional de la Biblioteca»

El Intemporal de hoy del CEDOCAM está dedicado al Día Internacional de la Biblioteca. Este día nace en el año 1997 con la aspiración de divulgar la existencia de un servicio público cuyo objetivo fundamental es contribuir de forma eficaz al acercamiento y el acceso al conocimiento de todos los ciudadanos.

Mostramos una interesantísima carta que Miguel Zerolo, hijo de Elías Zerolo, envía a Patricio Estévanez comentándole el gran interés que tenía su padre en que su biblioteca personal pasara a manos de la Biblioteca municipal de Santa Cruz de Tenerife. La carta pertenece al Fondo Estévanez del CEDOCAM.

Transcripción

París, 18 de julio de 1902

Señor Don Patricio Estévanez

Muy señor mío y querido amigo: no sabe Ud. cuanto le agradezco su cariñosa contestación a mi carta, a pesar de su enfermedad de los ojos, así como su enhorabuena. No le agradezco menos las líneas que me dedica en su Diario, habiéndome sido muy grato leer en ellas como recuerda Ud. a mi buen padre.

Hablando ahora de lo que Ud. me dice sobre los libros, papeles y apuntes de cosas del País, le diré que me gusta mucho la idea que Ud. me da. Yo tenía la intención de conservar siempre la biblioteca de mi pobre padre tal como él la dejó. Pero, como efectivamente, yo no pienso dedicarme a esta clase de estudios históricos, bibliográficos, filológicos y literarios, sería un mal egoísmo quererlos conservar en mi poder. No hubiera consentido nunca yo en dejarlos perderse ni disgregarse, pero si me gustaría que esta colección de gran interés, fuese a formar parte en su conjunto, de una Biblioteca como la Municipal de Sta. Cruz. Así podrán ser de alguna utilidad a los que trabajan en esta clase de estudios y, si mal no me acuerdo, creo haber oído decir a mi inolvidable padre que quería dejar esos papeles a una Biblioteca Canaria, después de su muerte (¡No la creía tan cercana, el pobre!)

De todos modos, si no lo dijo estoy seguro de que estaba en sus ideas, así es que no tengo inconveniente alguno en que se haga lo que Ud. me propone. Si tiene Ud. ocasión de hablar con el Bibliotecario de esa Biblioteca, le agradecería se enterase de como se había de hacer este arreglo y me lo hiciese saber.

Muchos recuerdos de mamá, muy afectuosos.

Reciba mis más sentidas gracias y disponga siempre de su devotísimo amigo y s.s.

q.b.s.m.

Miguel Zerolo

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