Museos de Tenerife
Publicado el 04/05/2018

Museos de Tenerife cuenta con más de una veintena de mayores voluntarios

Se trata de un grupo de personas comprometidas y motivadas que colaboran con las visitas guiadas y en labores de restauración y conservación de los museos, entre otras actividades

El voluntariado cultural es una de las opciones de colaboración que ofrece Museos de Tenerife. Desde hace años, viene desarrollando programas que permiten al público interesado formar parte del equipo de voluntarios de algunos de los museos. Uno de los sectores más destacados es el de los mayores. Quienes tengan entre 55 y 90 años y dispongan de tiempo libre y ganas de continuar en activo, pueden unirse al colectivo de mayores voluntarios.

Actualmente, son más de una veintena de personas mayores las que disfrutan de la acción de voluntariado cultural. Una oportunidad de colaborar con los museos en múltiples actividades. Para ello, los interesados pueden acceder a través de dos vías diferentes.

Por un lado, formando parte de Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad  (CEATE) y su programa «Voluntarios culturales mayores para enseñar los museos y catedrales de España a niños, jóvenes y jubilados». La CEATE es una entidad sin ánimo de lucro de ámbito nacional que trabaja con y para las personas mayores en el ámbito de la cultura. Un gran número de museos de todo el Estado se han beneficiado de la valiosa contribución de este voluntariado respecto a la transmisión de información sobre los contenidos que albergan entre sus paredes. En la actualidad, el Museo de la Naturaleza y el Hombre y en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife son los centros museísticos que se han sumado a esta iniciativa.

Por otro lado, los mayores también pueden sumarse a programas más novedosos que permiten la participación del personal voluntario en áreas menos visibles de los museos. Se trata, a diferencia de la primera vía, de una opción a la que pueden acogerse no solo personas de la tercera edad, sino todo aquel que tenga hasta un mínimo de 18 años. Esta segunda vía requiere hacerse socio de la Asociación de Amigos del Museo de la Naturaleza y el Hombre, que es el único espacio donde se realiza, por el momento, este tipo de voluntariado. Se puede participar en diferentes áreas de los museos: arqueología, conservación, maquetas, etc.

Para asegurar la máxima calidad en las labores voluntarias, los museos organizan, tanto para los mayores como para personas de otras edades, sesiones teóricas y prácticas con el propio personal del museo. Recorren los laboratorios, almacenes y espacios no visitables para conocer a fondo la tarea que se lleva a cabo en los lugares donde van a realizar su voluntariado.

Estos programas, pues, son fundamentales para el desarrollo de los museos. Estos ganan con la experiencia de los voluntarios, especialmente la de las personas mayores. A su vez, estos últimos aprenden nuevos aspectos y conocimientos relacionados con la actividad museística.

Volver